miércoles, 6 de agosto de 2014

Los exalumnos y los ex alumnos



Como prefijo, ex significa “fuera” o “más allá”, con relación al espacio o al tiempo. Extemporáneo (fuera de tiempo), excéntrico (fuera del centro), exaltar (colocar más allá de lo alto).

Como todo prefijo, este EX va pegado al lexema.  Por lo tanto, si escribimos exalumno, lo que estamos diciendo es que dicha persona está fuera o más allá del alumno, cuando en realidad lo que queremos decir es que esa persona fue alguna vez alumno y dejó de serlo; de ninguna manera queremos decir que esa persona está fuera de sí o más allá de sí, porque nadie es alumno ab ovo.

Idea para película de terror. Una mujer joven pare un bebé, y la partera que recibe a la criatura dice: ¡Felicidades, muchacha, es un alumno! El alumno recién nacido suelta el llanto y de su boca escapan íncubos y súcubos. Uno de ellos se posa sobre la cabecera de la cama, y la partera dice, divertida: ¡Mire, señora, un exalumno! Déjeme traer el insecticida.
 
A propósito. En nuestro patológico nacionalismo las mujeres mexicanas no dan a luz niños o niñas, sino soldados. Pero eso es harina de otro costal.

La misma preposición latina ex puede ser utilizada en español como adjetivo, para referirnos a lo que fue y ha dejado de ser tal. 

Con el propósito de no confundir el adjetivo con el prefijo, conviene mantenerlo separado del sustantivo al que está calificando, como en los siguientes casos: ex alumno, ex presidente, ex combatiente.

domingo, 22 de junio de 2014

Egomento



Para trasladar al español el neologismo selfie, podemos valernos del vocablo autorretrato, que registra el DRAE desde antes del surgimiento de las cámaras fotográficas en los teléfonos celulares. Pero ese hecho, su antelación, vuelve a dicha palabra poco atractiva socialmente: el hablante común supone, equivocadamente, que un retrato se refiere sólo al que se obtiene en el arte pictórico y no con la fotografía. Digo que tal creencia es errónea porque retrato viene del latín retractus, participio de retrahere (volver atrás, revivir).  Por consiguiente, la fotografía también retrata.

Sin embargo y ante la aceptación del anglicismo crudo selfie en el habla mexicana, propongo otro neologismo: EGOMENTO, voz que sabrá competir y alcanzar el éxito, si sabemos difundirlo a través de las las redes sociales.

EGOMENTO está formado por la voz latina ego (yo) y el sufijo –mento, que añade a dicha voz el valor de acción y efecto, pero que además produce evocaciones afortunadas (momento y monumento) y la vuelve, en segunda instancia, una palabra-valija (como las del Jabberwoky carrolliano).

Escrito lo anterior, podemos definir EGOMENTO de tres maneras, ninguna de las cuales excluye a las otras: 

1. Momento del yo
2. Monumento a mí mismo 
3. Autorretrato